jueves, 8 de agosto de 2019

Los procedimientos quirúrgicos, más que una cuestión de salud, necesidad o vanidad, es una presión social


En una sociedad donde la imagen cada vez más es una cualidad bastante destacable de una persona, no es de extrañarse que aumenten las cirugías plásticas, tales como aumento de seno, liposucción, lipoescultura, entre muchos más. Todos estos procesos tienen la promesa de dar cuerpos mucho más bellos sin la necesidad de durar más de un año en el gimnasio o caminando en el parque. Aun así, realizarlos sin tener una documentación necesaria, podrían tener consecuencias irreversibles.

Tradicionalmente, la cirugía es el término usado para describir los llamados procedimientos quirúrgicos, que implican realizar incisiones o suturar tejidos para tratar enfermedades, lesiones o deformidades. Sin embargo, los avances en las técnicas quirúrgicas han complicado su definición. A veces se utiliza el láser, la radiación u otras técnicas (en lugar del bisturí) para cortar tejidos, y las heridas pueden cerrarse sin sutura.

Actualmente, es un poco complejo diferenciar entre un procedimiento quirúrgico y un procedimiento médico, que generalmente no consiste en incisión ni satura de tejidos, pero al final del día, hacer esta diferenciación no es tan importante como el hecho de que el médico que realice dicho proceso tenga experiencia y cuente con una buena formación.

Años atrás, las cirugías eran muy costosas, pero ya en la actualidad, el público tiene más accesibilidad. Tanto mujeres como hombres, jóvenes, adultos y mayores, tienen la oportunidad de poder recurrir a estos procesos para tener el cuerpo soñado y sentirse mejor, elevando su autoestima.

La psicóloga Desirée Andujar opina que “una persona puede decidir someterse a una cirugía plástica para sentirse mejor consigo misma, logrando una mayor aceptación de su persona. Mejorando la apariencia de la zona de su cuerpo que considera menos favorecida”. Queda demostrado que más allá de motivos de salud, la estética prevalece en todos los aspectos.

La salud puede estar en juego


Aunque no todas las cirugías plásticas son puramente estéticas, algunas son realizadas por razones médicas, como la reducción de mama y rinoplastias. El doctor Arón Marrero, cirujano plástico, explicó en una entrevista a estudiantes de la Universidad Católica Santo Domingo: “básicamente, los riesgos dependerán de la práctica a la que se dedique cada doctor, en mi caso, practico la abdominoplastia a mujeres que han tenido hijos y lo más común es que quieren reconstruirse el abdomen porque se les extiende debido a los partos”.

Pero a pesar de todo, hay un lado oscuro, la verdad es que la cirugía estética no es cien por ciento satisfactoria como muchas personas y algunos doctores pueden argumentar. Según estudios de Medical Codig las cirugías tienen asociada una tasa de mortalidad de una muerte entre 51 millones de procedimientos.

Si, también existe la posibilidad de perder la vida, no es algo común en la práctica de las cirugías, pero si ocurre. El doctor Marrero tiene un compañero que se le murió un paciente y fue lamentable. “Es triste ver la perdida de una vida humana, y que conste que el hecho de que uno de los pacientes pierda la vida, no significa que el doctor sea malo, simplemente, no todos tenemos el mismo organismo ni tenemos la misma defensa, hay riesgos y los más recomendable es documentarse bien antes de tomar un proceso quirúrgico”, indicó el doctor.

Como paciente potencial en cualquier tipo de cirugías, se debe tomar la precaución de investigar todo lo relacionado con el procedimiento quirúrgico que tendrás, desde investigar los casos, el beneficio y los riesgos, y como no, también investigar al doctor, su experiencia y los resultados que ha tenido a lo largo de su carrera con sus pacientes, es sumamente relevante e importante.

Saliendo de lo más extremo, pasamos a lo más común, hay efectos que tienen su normalidad y que simplemente hay que seguir las indicaciones del doctor que te aplique el procedimiento, es también común que tengas infecciones después de la cirugía.

El doctor Marrero que “lo más recurrente son las infecciones, posiblemente en una práctica quirúrgica, tres o siete de cada cien pacientes sufran infecciones, es algo que puede pasar”. Expresó el doctor.

El doctor también afirma que pueden aparecer hematomas en el área trabajada, debido al sangrado interno que puede provocarse luego del proceso quirúrgico.

No podemos dejar de lado, la alimentación recomendada que el paciente tiene que llevar al pie de la letra, pues como explica el doctor Marrero: “muchos pacientes, no dejan de comer la misma cantidad de comida después del procedimiento quirúrgico, muchas veces, esto repercute engordando los brazos y otras áreas del cuerpo, porque la parte que ya está trabajada, no genera la misma cantidad de grasa que antes. Hay modelos que se hacen de dos a tres operaciones como consecuencia de esta práctica, porque no paran de comer", señaló el especialista.

Lo más recomendable es llevar una alimentación saludable y mejor si es recomendada por tu médico de consulta. Recuperado de

Las técnicas quirúrgicas y sus beneficios


La cirugía es un área de cuidados extensa que incluye muchas técnicas diferentes. En algunos procedimientos quirúrgicos se extirpa tejido, como por ejemplo un absceso o un tumor; en otros procedimientos, se abren o desbloquean las obstrucciones. Aún existen otros procedimientos en los que se conectan arterias y venas a nuevas posiciones para proporcionar un aporte de sangre adicional a zonas que no recibían suficiente. En otro procedimiento quirúrgico llamado trasplante, pueden retirarse del cuerpo órganos tales como la piel, los riñones o el hígado que luego se transfieren de nuevo a otra parte del mismo cuerpo (por ejemplo, la piel) o a otro organismo diferente.

Para reemplazar vasos sanguíneos o tejido conjuntivo se realizan injertos, a veces con materiales artificiales, y para estabilizar o sustituir las partes rotas de un hueso se introducen barras metálicas dentro del mismo.
Fuente: https://msdmnls.co/2yNqmgE Cirugía, Manual MSD, Versión para público general.


Según Paul Mohabir, profesor de clínica y medicina, explica lo siguiente:

En ocasiones la cirugía se utiliza para ayudar a establecer un diagnóstico. La forma más frecuente de cirugía diagnóstica es la biopsia, en la que se extrae una porción de tejido para su examen al microscopio. En algunas urgencias, en las que no hay tiempo para pruebas diagnósticas, la cirugía se utiliza tanto para el diagnóstico como para el tratamiento. Por ejemplo, la cirugía puede ser necesaria para identificar y reparar rápidamente órganos con hemorragias debidas a heridas causadas por armas de fuego o por un accidente de tráfico.

Existen tres categorías de cirugía en función de su urgencia:
• Emergencia
• Urgente
• Electiva

La cirugía de emergencia, como la que se requiere para detener una abundante hemorragia interna, es la que se realiza en cuanto sea posible, porque unos minutos pueden marcar la diferencia.

La cirugía urgente, como la extirpación de un apéndice inflamado, debe realizarse en unas horas.

La cirugía electiva o programada, como en caso de la sustitución de una articulación de rodilla, puede retrasarse durante un tiempo, hasta que se haya llevado a cabo todo lo necesario para optimizar las posibilidades de éxito durante y después del procedimiento quirúrgico.

Ahora hablemos de la cirugía estética, un tipo de cirugía electiva que lleva su mayor atención a la mejora de la apariencia física, esta incluye una amplia variedad de operaciones:

Ritidectomía: eliminar las arrugas de la cara y el cuello.
Abdominoplastia: extirpar la grasa y el exceso de piel de la zona abdominal.
Mamoplastia: ampliar o reducir el tamaño de los senos.
Cirugía de reemplazo del cabello: restaurar el pelo del cuero cabelludo.
Mandibuloplastia: modificar la apariencia de la mandíbula.
Blefaroplastia: cambios en el aspecto de los ojos.
Rinoplastia: cambios en el aspecto de la nariz.
Liposucción: extraer la grasa corporal.
Escleroterapia: eliminar las varices.

Se debe elegir un médico que haya cumplido la normativa de una especialidad médica para la práctica clínica y que tenga una amplia experiencia en la operación. Debido a que la obtención de los mejores resultados requiere un estrecho cumplimiento de las instrucciones después de la intervención quirúrgica, solo se recomienda la cirugía estética para personas muy motivadas.

Por muy popular y tentadora que pueda ser la cirugía estética, es cara y puede entrañar riesgos, incluidos riesgos graves de salud, así como la posibilidad de que el aspecto de la persona sea menos agradable de lo que era originalmente.

Si deseas profundizar más en la información de los tipos de procedimientos quirúrgicos, te invitamos a visitar la fuente: https://msdmnls.co/2yNqmgE Cirugía, Manual MSD, Versión para público general.

La autoestima puede ser afectada


Según la psicóloga Desirée Andujar, “Si el procedimiento no sale de acuerdo a las expectativas del paciente este puede afectarse emocionalmente, pudiendo llegar a presentar síntomas de ansiedad o depresión, entre otros”, indicó la psicóloga.

Muchas veces, no se obtiene el resultado deseado y esto puede provocar una baja autoestima, cuando no estamos conformes con la apariencia de nuestro cuerpo, es otra razón para pensarlo bien antes de llevar a cabo un proceso quirúrgico, poner sobre una balanza si este cambio es necesario para mi cuerpo y sobre todo si me sentiré cómodo con esta nueva apariencia.

La cirugía plástica más allá de cambiar la apariencia física, puede tener muchos beneficios psicológicos como aumentar la autoestima o el amor propio. Sin embargo, tienes que evaluar con cuidado tus motivaciones.

También es oportuno buscar ayuda psicológica antes de llevar dicho procedimiento, de esta manera podemos asegurarnos de tomar una decisión más acertada. “Luego de que un paciente es sometido a una cirugía estética, puede afectarse su autoestima si no recibió la ayuda psicológica oportuna antes de someterse a la misma. Esto se debe a que el resultado del procedimiento no fue el esperado por el paciente y no se le preparó para manejar las emociones y pensamientos luego del procedimiento”. señaló la psicóloga Andújar.

Existen miles de razones por las cuales millones de personas se someten a la cirugía cosmética o cirugía plástica cada año. Una de ellas es sentirse mejor consigo mismo. Está comprobado que las personas que tienen una alta autoestima son más seguras, les va mejor en el trabajo y en las situaciones sociales y tienen relaciones estables.

Por eso, muchos especialistas consideran a la cirugía plástica como una “cirugía psicológica” porque afecta el estado emocional. Según un estudio realizado por la Universidad de Florida, en la mayoría de los casos la autoestima de las personas que se someten a una intervención estética se eleva porque produce beneficios psicológicos importantes.

Si te consideras una persona con la salud mental y física equilibrada, con la intensión de someterte a algún cambio a través de cirugía estética, para sentirte mejor contigo mismo, consulta con tu médico sobre lo que debes tener en cuenta y las consecuencias de estos procedimientos antes, durante y después de la intervención. Es un tema que debe tratarse con cuidado y esperar resultados realistas. Documéntate lo más posible y cuida tu cuerpo, que es un templo sagrado y tienes que tomar precauciones, más que hacerlo por una moda, hazlo por tu salud, procura ser saludable, con o sin procedimiento quirúrgico.

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