jueves, 6 de junio de 2019

Excursión a Puerto Plata, una experiencia que jamás olvidaré.


La Universidad Católica Santo Domingo, hizo una excursión educativa de fotografía, a una de las ciudades más bellas del país, que es Puerto Plata, fue un viaje muy ameno y provechoso, donde los estudiantes pudieron tomar fotografías y compartir vivencias. 

Un domingo, a las 6:00 a.m. los estudiantes se reunieron en el recinto académico de la católica, se sentía el entusiasmo, algunos con mucho sueño, otros llamando por teléfono para preguntar si ya llegaron los autobuses y muchas conversaciones dispersas. En 30 minutos más tarde, llegaron 3 autobuses, 2 guaguas, de color blanco y uno grande, complejo metro de color rojo. Al empezar a llamar los estudiantes por listado, les decían en cuál autobús debían de ir según el maestro y así, una vez abordadas, partieron de la universidad a las 7:00 a.m. a Puerto Plata. 

En el camino, algunos estudiantes dormidos, otros despiertos, pudieron admirar como el sol iba subiendo como una luna llena que se puede ver con los ojos abiertos, hasta convertirse en una estrella de fuego y luz resplandeciente, que hay que apartar la vista. Merengue, bachata, salsa, etc, se escuchaban mientras se atravesaba una carretera entre grandes montañas y campos de siembra, lugares hermosos característicos del Cibao. Hicimos la primera parada en una cafetería, para desayunar, tomarnos un café, o ir al baño. Lugo a las 8:25 continuamos el recorrido. 

Cuando llegamos por fin a Puerto Plata, a las 9:23 a.m. Nuestra primera visita fue a la Catedral San Felipe Apostol, dónde al llegar, nos encontramos con la gran sorpresa de que había un incendio en una parte de la ciudad, a unas cuadras de la Catedral. 

Muchos turistas estaban en la iglesia, otros tomándose fotos con las palomas en el parque de la Catedral, es un parque que está infestado de palomas, que los visitantes suelen ponerse maíz en las manos y en la cabeza, para que las palomas vayan a comerlo en sus manos y se suban en su cabeza, es bello ver a las palomas volar de un lado a otro. 

La Catedral San Felipe es un impresionante ejemplo de estilo arquitectónico victoriano moderno, y una de las edificaciones religiosas más visitadas de la costa norte de la República Dominicana por su valor histórico y cultural. Aunque su fundación data en el año 1502, la actual Catedral San Felipe Apóstol fue levantada en el siglo XX. Fue muy excitante ver esa bella obra de arte en honor a las creencias católicas. 

Otra gran atracción que se encuentra en las afueras de este monumento, es el anfiteatro, fundado por el presidente Danilo Medina, que queda muy cerca de la fortaleza San Felipe, muchos se tomaron fotos en los asientos y pasearon por la tarima del anfiteatro. 

En las afueras de este anfiteatro, por los alrededores de la Fortaleza San Felipe, hay muchas personas que se ganan el pan vendiendo pulseras, collares, anillos, y adornos para el hogar, una zona turística como esta debe ser bien provechosa para vender sus productos a un precio más alto, pero vale la pena comprar sus accesorios y su arte, que representa la historia de esta provincia y su belleza. 

Luego de varias fotografías, risas y deleite por esta preciada visita de aprendizaje, decidimos ir a almorzar, a un comedor en la Sirena de Puerto Plata, a las 12:06. Luego de ir al comedor, almorzamos con una pizza, otros con arroz y carne, etc. Después nos dirigimos a una de las playas de 

Puerto Plata, algunos estudiantes se dieron un chapuzón, otros simplemente tomaron fotos y se sentaron a contemplar como las olas mojaban la arena seca de la playa. El sol era tremendo, era como estar bajo un horno, más el resplandor del mar, se necesitaba ser valiente para bañarse en esta playa, sin tener como plan ir a un río después, pero algunos estudiantes no vacilaron en bañarse... algunos. Ya a las 3:30, ya muchos querían irse a casa, estábamos cansados, un poco tristes por no haber ido al teleférico, en la oferta por venir a Puerto Plata, se nos ofreció ir a al menos 7 lugares de interés y sólo visitamos 2, y esta playita para que no nos quejáramos. 

Pero lo que hizo esta excursión inolvidable para mí, es que compartimos mucho como compañeros, reímos bastante, charlamos, y esas cosas fueron lo que hicieron para mí, una excursión inolvidable. Por cierto, no era la primera vez que venía a Puerto Plata, ya he ido al Teleférico y al Museo del Ámbar. 

Ya a las 4:46 de la tarde, veníamos de regreso a la Capital, podíamos ver como el sol se iba ocultándose poco a poco, nos paramos a comprar dulces y queso, luego continuamos el viaje sin parada. 

Puerto Plata es una provincia sin igual, me encanta la cultura que representa y su belleza, me gustaría volver otra vez, con todos mis amigos, a disfrutar tan grata experiencia.